| Vuelco total |
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| Por Alejandro Leal | ||
| septiembre, 2006 | ||
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Hace 15 años, lo más probable era que los
computadores en los salones de sistemas de las secundarias y primarias
del estado, fueran marca Apple. En esa época, los Macintosh, como se
les conocía, tenían un alto porcentaje del mercado educativo y una
significativa parte del mercado general de computadores. Pero en esa misma época, después de que la junta directiva de su propia compañía lo hubiera sacado, como se dice, de taco, Steve Jobs regresó como jefe supremo de Apple Computer y desde entonces la empresa dio un giro total. Los ordenadores dejaron de ser máquinas obsoletas de sistemas anticuados y empezaron a lucir colores y a romper el esquema en cuanto al diseño, elemento que hasta entonces, no existía en la industria de computadores personales. Hacia el 2001, el lanzamiento del sistema Macintosh G4 Cube, fue acentuado cuando el museo Smithsonean de diseño lo escogió como muestra del futuro de la informática. Pese a que la compañía vivió una transformación total, siempre se mantuvo al margen opuesto de su eterno rival. Por eso, mientras Microsoft lanzaba Windows XP, un modesto avance sobre el sistema anterior, Windows 2000 (o Me), Apple reemplazó su anticuado OS 9 con un nuevo sistema basado en Unix, llamado OS X. El cambio significó que los usuarios podrían gozar de un sistema simple, de apariencia atractiva y de bastante alcance.
Cambio de imagen Tanto así que unos meses después del anuncio, la primera MacBook Pro apareció en la página web. En cuestión de días tras la aparición de la primera Mac con Intel empezaron los rumores. Ahora que las Macs son Intel, quiere decir que la configuración de “hardware” debe ser muy similar a las de un PC, por ende, se debe poder instalar Windows en una Mac. Para quienes no conocen la magnitud de la rivalidad, es como si McDonalds vendiera Whoppers, o como si los Yankees jugaran partidos en Boston contra otro equipo aparte de los Red Sox, o como si el Cruz Azul le ganara al América. El caso es que a partir de los rumores, un puñado de páginas devotadas a especular sobre los planes de la compañía de la manzana anunciaron que un hombre en Texas ofrecía una recompensa a quien lo lograra. Dicho y hecho, un dúo de hackers lo lograron y muerto el perro se acabó la rabia. Aunque ni tanto. Tan sólo dos semanas después del golpe, la misma Apple publicó un pequeño programa (aún en estado de prueba) que aglomeraba todos los pasos y trucos de los hackers en un sólo paquete que permitiría hacerlo de manera automática y, sobre todo, legalmente. El Boot Camp, como se le conoce, representó el vuelo total de la compañía. Ahora, las Mac Intel podrían correr Windows XP (y Windows Vista, la nueva versión prevista para el 2007) y lo harían a velocidades no antes vistas. No quiere decir que el sistema Mac OS X se vaya a dejar atrás, sigue siendo superior en cuanto a estabilidad y facilidad de uso. Ni que los programadores de software lo abandonaran. Es más como una jugada maestra pues ahora Apple puede participar en ambos mercados con sus equipos. Apple no promete prestar servicios de soporte técnico en cuanto a Windows y no ha dicho si venderá computadoras con tal sistema operativo. Quién quiera una Mac Intel con Windows, debe comprar ambos sistemas. Pero a ciencia cierta, el columnista de tecnología para el New York Times, David Pouge, lo resume mejor que todos. “La Mac Book Pro es la portátil a base de Windows más rápida del mercado”.
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| Modificado el ( septiembre, 2006 ) | ||
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