| Mi Aspiración Presidencial |
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| Por Alejandro Leal | ||
| septiembre, 2006 | ||
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Nunca seré presidente de los Estados Unidos de América. Eso lo tengo claro desde que llegué al país, pues en mis clases de ciencias sociales de octavo de “junior high school” en Nueva York, nos enseñaron todos los requisitos para llegar a la Casa Blanca.
Hablando en términos hipotéticos, cuando cumpla los 35 años de edad, ya habré residido 14 de ellos en el país. Me imagino – asumiendo que la consecuencia de esta serie de columnas es efectiva – que en ese entonces seré ciudadano americano. La pregunta entonces sería, ¿existirá aquel requisito de nacimiento natural?
Aunque está explícitamente prohibido en la constitución, ha habido candidaturas presidenciales de ciudadanos americanos que no nacieron en territorio americano. En 1968, el entonces gobernador de Michigan, George W. Romney, se postuló para la nominación Republicana presidencial. Romney, de padres americanos, había nacido en el estado mexicano de Coahuila, pero su campaña no despegó, dejando en el limbo la pregunta sobre sí lograría o no la presidencia.
![]() El Senador republicano John McCain, candidato presidencial en el 2000, nació en la zona del canal de Panamá antes de que allí se estableciera una base militar americana. La Constitución le prohibiría salir elegido presidente. (Foto: Archivo)
Hay otras figuras en la política que, bajo la ley suprema de la Constitución, no podrían llegar a la Oficina Ovalada; Henry Kissinger, secretario de estado del fallecido Presidente Nixon; al igual que su homóloga Madeline Albright, quien cumpliera con el cargo en la administración Clinton; la gobernadora de Michigan, Jennifer Granholm, nacida en Canadá; y por supuesto – el que sin duda va a despertar la polémica – el señor Arnold Schwarzenegger, actual gobernador de California.
Por supuesto, estoy seguro de que todas estas personas han pensado alguna vez en la posibilidad, cuan remota sea, de llegar a la cima política de la tierra de la libertad. Lo más probable es que se despierte el debate una vez que uno de los tantos políticos, hijos no naturales de esta patria, presente una demanda que exija una explicación legal del por qué de dicha exclusividad.
En segundo lugar, con referencia al otro requisito para llegar a la presidencia, no tengo la tez blanca. Es cierto que no está escrito en ningún libro de historia, ni en la propia Constitución, que el candidato debe ser un hombre caucásico para aspirar a la presidencia. Es más, el mito del género podría romperse en el 2008 con la inminente candidatura de Hillary Rodham-Clinton y la posible postulación de Condoleezza Rice.
Pero para que la mayoría de los estados le otorguen sus votos electorales a un candidato de color, debe producirse un cambio radical en la sociedad americana. Un cambio que dudo se realice en los próximos veinte años; pues si se toma como ejemplo las audiencias migratorias sostenidas en Dalton y Gainesville hace un mes, la xenofobia brota de las raíces de esta región.
En últimas, se convierte en un proceso natural, que tomará más de una generación de individuos, pero que suavizará el cambio sembrado en estos momentos.
Son muchos los asilados cubanos, los legalizados mexicanos, los casados suramericanos, que ejercen su capacidad de votar y que en algunas instancias se han postulado, y que se postularán a candidaturas locales en todo el país. Esta es una realidad que se da ya que ellos saben que el sistema es más grande que cualquier político y que recurriendo a los mismos esfuerzos de movilización de votantes – tal como lo está haciendo Renán Almendárez Coello, “el Cucuy” – que en años anteriores sirvieran a grupos de interés especial, se puede proponer ese cambio. Pero y entonces, ¿En qué quedaron mis aspiraciones presidenciales? Por lo pronto, en el voto, porque aunque no pueda – o no quiera – ser presidente, si podré votar para escogerlo. Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla Nota del editor asociado: Esta es la tercera de una serie de columnas que escribirá nuestro editor, Alejandro Leal, haciendo comentario de su decisión de iniciar el proceso de naturalización para así convertirse en ciudadano americano.
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| Modificado el ( noviembre, 2006 ) | ||
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