| La Bestia desde el Púlpito |
|
|
|
| Por Edwin Mesa | ||
| julio, 2006 | ||
|
El segundo asesino en serie del mundo quiere ser pastor cristiano. Auténtico dolor de patria sentimos los colombianos al reconocernos co-terraneos de Luis Alfredo Garavito, el asesino confeso de 140 niños en el periodo de 1992 a 1998; vergüenza e impotencia, al ver la paupérrima inteligencia policial que tardó seis años en capturarlo y el poco efectivo aparato judicial que ahora redujo su condena de 15 a 11 años de prisión, aunque se tengan suficientes pruebas para 90 procesos por violación y asesinato de menores de edad.
Hace tan solo unos años, Garavito, engañó a 192 niños de los cuales confesó haber asesinado a 140, anduvo a través de 60 poblaciones diferentes en Colombia coaccionándolos para que le colaboraran en la búsqueda de unas vacas, invitándolos con golosinas o con 2.000 pesos (menos de un dólar), para luego amarrarlos de pies y manos, amordazarlos y provocarles heridas de cuchillo mientras los ultrajaba sexualmente, luego cuando ya agonizaban, les provocaba la muerte degollándolos o clavándoles el cuchillo en el corazón. Como siempre, ante la falta de investigaciones serias, la disculpa al estilo cinematográfico salio a relucir: las sectas satánicas se apoderan del país asesinando a nuestros niños. La misma que el asesino utiliza ahora para atribuir sus actos a una influencia externa, a una posesión satánica que gracias al bautismo en la fe cristiana le ha dejado libre y ha cambiado su vida. Como si por ese mismo milagro de fe, la desgracia humana que provocó se resarciera. Fue capturado el 31 de Diciembre de 1998 cuando intentaba violar y asesinar a otro niño, y desde el principio negó tener cualquier tipo de relación con aquellos hechos. Su versión era tan convincente que incluso el policía que lo detuvo, dudo de que en realidad el niño que había logrado escapar hacia tan solo unos minutos tuviera razón en sus acusaciones. Sin embargo, ante las evidencias presentadas por la fiscalia, Garavito confesó los crímenes cometidos. Como en sus peores tiempos, Garavito, hace virtud de su capacidad de manipulación, ahora con la atención de un país y del mundo entero, que nos quedamos boquiabiertos frente al desparpajo con el que pretende convencernos de su arrepentimiento. Ahora, como entonces, se disfraza de cristiano y trata de convencer al país al que horrorizó con sus crímenes, apoyado por el pastor pentecostal Amariles Gallego, su pastor en fe, quien sale de cara a la opinión publica diciendo estar tan convencido del cambio de Garavito, que dejaría a sus hijos solos con el en su celda. En realidad, no estamos tan seguros de que tanta bondad, inocencia o indolencia se necesite para siquiera pensar en semejante descalabro. Nos queda la esperanza entonces de que el fiscal general de la nación, Mario Iguaran, tenga éxito en su desesperado intento de lograr algo de justicia. En un llamado a los fiscales seccionales ha pedido revisar todos los casos pendientes contra Garavito y las pruebas existentes para juzgarlo por tortura, el único delito por el que no ha sido juzgado. De lo contrario su liberación se producirá en menos de 6 años. ![]() Luis Alfredo Garavito en el momento de su captura y en la actualidad (recuadro). Foto: Reuters De sus once años de reclusión, de acuerdo a especialistas del FBI, a psiquiatras, médicos forenses y expertos en leyes, no pueden lograr una re-educación por no existir programa posible para este tipo de asesinos. Su nueva faceta es sólo otra de las características que evidencian la sicopatología del asesino en serie: Su fisonomía es distinta, pero sus argumentos y justificaciones evidencian rasgos distintivos de un psicópata. Ahora Garavito, cual fervoroso cristiano nos invita a leer la Biblia, se prepara para llegar a congresista porque quiere trabajar por la niñez y se refiere a la prensa como sensacionalista respecto a su caso. Pero, ¿como no sonar sensacionalista con casos que superan la ficción? La realidad de un país que no alcanza a comprender el dolor de la tortura a un niño, de la tragedia humana que representa para las familias de las victimas, y del mounstroso hito histórico que marcaron para nuestra generación los asesinatos de “La Bestia”. Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios. Para registrarse haga click acá |
||
| Modificado el ( septiembre, 2006 ) | ||
| < Anterior | Siguiente > |
|---|










