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Los niños continúan siendo una población muy vulnerable, no sólo porque los juguetes, jabones, cremas para el cuerpo y hasta el champú pueden estar contaminados, sino que también en los últimos días hemos conocido como noticia de impacto, que los medicamentos (siempre cuestionados) más utilizados por las madres y doctores para controlar los síntomas del resfriado común y la tos, han sido retirados masiva y sorprendentemente del mercado, en una medida sin precedentes en los Estados Unidos.
Según datos estadísticos más de 1,500 niños menores de 5 años fueron llevados a las salas de emergencia en un período de dos años debido a complicaciones por estar recibiendo medicamentos contra el resfriado y la tos, y se reportó muerte en tres de ellos. Este hecho condujo a una investigación que demostró que los infantes menores de 6 meses que murieron tenían una concentración de pseudoephedrina 14 veces más alta de la permitida para niños entre 2 y 12 años. Desde 1997 La Academia Americana de Pediatría había advertido a los padres acerca de los riesgos y complicaciones por sobredosis con ciertos medicamentos utilizados para suprimir la tos. De otro lado, a comienzos de este año la FDA finalizó una revisión en la que se encontró que entre los años 1969 y el 2006 cerca de 54 niños murieron por el uso de descongestionantes que contenían ephedrine, pseudoephedrine y phenilephrine. Otros 69 menores murieron por el uso de medicamentos antihistamínicos, que contenían diphenhidramine, brompheniramine y clorpheniramine. La mayoría de las muertes ocurrieron en niños menores de 2 años. Lo más sorprendente de todo fue la conclusión dada por el Dr. Daniel Raush, director del hospital pediátrico de Nueva York, sobre medicamentos para el resfriado, que contienen guafenesina, dextrometorfano y codeínas. Componentes que se encontraron en medicamentos como Robitusin, Mucinex, Pediacare, Tylenol, Triaminic, Dimettap, lo que solo son efectivos en dosis consideradas demasiado fuertes para los niños. El doctor Barney Softness, también pediatra de Nueva York, comentó que desde hace mucho tiempo venía advirtiendo a los padres acerca de no ofrecer a los niños estos medicamentos que se vendían sin prescripción médica, debido a los efectos colaterales que producen, tales como dolor de cabeza, mareos, ansiedad, hiperactividad, palpitaciones e incluso pueden llegar a empeorar los síntomas del asma. Cerca de 800 productos para la tos y el resfriado con los ingredientes antes mencionados se vendieron en Estados Unidos por más de 30 años. Surge entonces la pregunta, ¿por qué solo hasta ahora se acepta definitivamente que no controlan la tos y el resfriado? Analicemos lo siguiente; las ventas de pseudoephedrina en el año 2004 ascendieron a más de 580 millones de dólares. ¿La industria química y la globalización intervienen en lo que se está analizando? Por supuesto, dado que la sustancias mencionadas vienen siendo utilizadas para la elaboración de metamfetaminas, otro compuesto altamente adictivo, que estimula el sistema nervioso central. Ellas, pueden ser inyectadas, absorbidas, fumadas o consumidas oralmente y crean una sensación de euforia que puede durar des 20 minutos a 12 horas, pero su uso es restringido a casos de narcolepsia, para suprimir el apetito y desordenes de atención debido a que sus efectos secundarios llevan a un daño cerebral severo. La producción de ellas, constituye una industria que ha venido creciendo clandestinamente. A finales de julio de este año, Ye Gong, hombre de negocios nacido en Shangai, quien en 1990 llegó a México, donde se nacionalizó hace 5 años, es acusado por importar ilegalmente a éste país toneladas de pseudoefedrina y otros químicos desde China, Alemania y otros países para producir anfetaminas y con esto alimentar los carteles de la droga de México y América. Una mezcla de intereses económicos y de riesgos para la población; la gente ya no sabe cómo actuar o en quién creer. He ahí la importancia de que los padres se eduquen y aprendan sobre la existencia de todas estas sustancias y ejerzan más control sobre sus hijos. Para mayor información, llame al 678-966-0404 o escriba a
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Con información de USA Today, The New York Times, y la página web de la FDA. Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios. Por favor valídase o regístrese. Para registrarse haga click acá |