Octubre, 2005 | Contact | About Us | Media

Bodas de porcelana del Latin American Film Festival
Entrevista con Linda Dubler

por Alejandro Leal

Un festival de cine latinoamericano es un evento que, al parecer, debe realizarse en toda ciudad que quiera incorporar un aspecto de la variedad de temas que componen la buena cultura hispana. En Londres, el festival celebra de quinceañera este año, siendo catalogado como “Una cornucopia de éxitos hispanos,” por el Time Out London; y el diario The Express asegura que “Londres no sería lo mismo sin el Latin American Film Festival”.
Bueno, con espíritu de modernidad, Atlanta se debe sentir orgullosa de ser anfitriona de su propio festival de cine latinoamericano, el cual celebra sus bodas de porcelana –son 20 largos años– con la edición 2005 del festival. Por tal motivo, despertamos una mañana a primera hora y conversamos con Linda Dubler, la curadora de “Media Arts”, algo así como arte de los medios.

¿Cómo inició el Festival de Cine Latinoamericano?
El festival comenzó como parte de un círculo de arte latinoamericano que se reunía en Atlanta. Ellos necesitaban un evento anual para promover su membresía y decidieron que lo mejor era montar un festival de cine. Yo entré a trabajar en el High Museum en 1985 y, desde que recuerdo, ese mismo año hicimos un evento bastante modesto.

¿Cómo se formó ese círculo de arte?
Ellos hacían parte de una sociedad de arte llamada la 20th Century Art Society, y algunos de ellos compartían herencia hispana y otros estaban interesados en el arte latinoamericano.

¿Era Atlanta en ese entonces una ciudad apta para ese tipo de eventos?
Nos tomó un tiempo poder generar una audiencia, pero no veo ese hecho como un logro único porque es normal. Sea lo que se estrene o lance, tarda años en tener visibilidad. Yo he estado trabajando en el museo 20 años y todavía hay personas que no conocen los programas de cine internacional que tenemos. Sin duda, ayuda el hecho que la comunidad latina ha crecido de una manera exponencial y hay una mayor apreciación de la cultura latinoamericana. Además las personas en éste país han reconocido los aspectos atractivos de la cultura, tal como la música, las discotecas, el éxito de películas como “Y tu mamá también” y “Central Station”, y son estos elementos que ayudan a que el público tenga una apreciación de la cultura latina y su riqueza, lo cual es una ayuda para que más gente venga al festival.

¿Como describiría usted los aspectos demográficos del público que asiste al festival?
Probablemente dos terceras partes del público son por lo general, de habla hispana, pero hay un componente de crossover importante, porque tratamos de seleccionar filmes que tengan gran mérito artístico y no sólo cintas que representen el amplio espectro geográfico de todo lo latinoamericano.

Cuéntenos cómo es el proceso para seleccionar los filmes.
Yo soy la curadora de artes de medios, entonces gran parte de mi labor consiste en ver películas y tratar de decidir si es algo que le llamaría la atención al público, si sería algo que cultivara al festival. Me entero de los nuevos filmes, eso sí, leyendo mucho, también asisto a un par de festivales al año. El año pasado asistí al festival de cine de Toronto así como al de Miami, el que aspira a ser la puerta para el cine de habla hispana en los Estados unidos.
También tenemos un grupo de asesoría donde participan personas de la comunidad académica, o recibimos sugerencias de personas que han viajado a Latinoamérica, o también gente que me conoce y que me manda notas de periódicos, o mencionan que han escuchado cosas buenas sobre cierto film.

¿Y al momento de seleccionar las películas, busca una temática recurrente en ellas o se mantiene con lo que logre obtener?
Yo pienso que tratar de identificar una temática general para un programa como este es limitarlo; lo que yo trato de hacer es recopilar una lista de películas que quisiera presentar y por lo general, las que logramos obtener son las que aparecen en el Festival. Hay ocasiones en que la temática de las películas es muy similar, otras veces no; este año por ejemplo, tenemos muchos filmes de Argentina, un país donde últimamente se ha desarrollado gran actividad creativa, no tanto como un renacimiento, pero sin duda hay mucho trabajo interesante que está apareciendo. Esa sería una consistencia este año.

¿De las películas de este año, cuales le llaman la atención?
Hay dos que me encantan, una es “Duck Season”, que tendrá un lanzamiento nacional en Estados Unidos este año. Es una comedia de México, realizada con muy bajo presupuesto; en un comienzo luego de leer la descripción pensé que no me iba a gustar porque trata de dos chicos de 14 años que pasan el tiempo con los vídeo juegos, pero en realidad es un film maravilloso. También me gusta “Bombón el perro”, que también es una comedia, muy suave y de muy poco presupuesto, realizada de una manera hermosa y sin exclamar su tema. Trata de los problemas económicos en Argentina pero de una manera muy sumergida tanto que no es para nada didáctica. Es una historia sobre la gente. También me gusta una de las que abrieron el festival, “Abrazo partido”.

Una de las películas más interesantes es “La Sierra”, un documental sobre la violencia en Colombia. ¿Qué impresión acerca de la sociedad colombiana tiene usted como un miembro del público?
Pienso que el film es sin duda muy bárbaro, pero pienso que es como el film que acabamos de mostrar, “Favela Rising”, que es una película sobre dos personas común y corrientes y cómo intentan sobrevivir en situaciones desesperadas. Sí, es cierto que los realizadores [de La Sierra] se enfocan en tres personajes que ejemplifican la violencia pero también se ve el contexto en el que viven y de donde vienen.
Me llegó una carta de una señora del Brasil, preguntándome por qué habíamos mostrado Favela Rising, quería saber por qué enfocarse solo en lo negativo y sí pienso que es algo que preocupa a las personas que vienen de países en medio de conflictos. Era el mismo sentimiento de la gente de Israel, por qué mostrar filmes que tratan los problemas entre palestinos e israelitas y el intifada, por qué no mostrar algo positivo, y yo pienso que en parte, lo que podemos mostrar a nuestro público tiene que ver con las películas que se crean cada año y con lo que los realizadores están trabajando. Por ejemplo en el 2003 logramos mostrar la película “Bolívar: Soy yo”, y este año traté de traer el último film de Sergio Cabrera, “Perder es cuestión de método”, pero al final no pudimos obtener una cinta de 35 mm porque la gente que la distribuye no me aseguraban que me la iban a conseguir.
Aunque trataremos de presentar algo un poco menos pesado para el festival, quizás no sea posible obtenerlo. Dicho eso, no quiero que se entienda como una disculpa por presentar “La Sierra”, porque en mí opinión es un film extraordinario, ganó el premio del jurado en el festival de cine de Miami, el Village Voice [semanario neoyorquino] lo nombró como el mejor film latino del festival de cine de la organización Human Rigths [Derechos Humanos] en Nueva York, y sí representa una realidad que afecta a muchos colombianos que viven en Estados Unidos. Porque son personas que están acá por lo que está sucediendo en Colombia.

Las personas que asisten a este tipo de películas, ¿deben ellos entrar a la sala de cine haciendo conciencia de que hay más elementos de la sociedad que los que se muestran en la pantalla?
Absolutamente; algo que tratamos de fomentar a través de nuestro programa de cine es la apreciación de la amplia variedad de cine internacional para que la gente obtenga una perspectiva más realista de cómo viven otras personas fuera de los Estados Unidos. Sin duda, con la serie de cine Iraní que hacemos, la mayoría de las películas dan un vistazo muy diferente a lo que se ve en las noticias, y yo pienso que de tal manera que las industrias cinematográficas en otros países continúen creciendo, y haya más dinero para que los realizadores trabajen en todo tipo de filmes, tendremos la oportunidad de representar esa diversidad y también la realidad de la vida de muchas otras personas.

Dubler concluye diciendo que muchas de las películas que logran mostrarse en foros internacionales y que vienen de Colombia tratan el tema de la violencia y el narcotráfico. Para poder alejarse de esa temática, “quizás algunos realizadores colombianos residiendo en Estados Unidos deban hacer cine con otro enfoque”.
aleal@revistaelite.com


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