Por Lina Bustos
Como muchos otros productos hoy en día, el popular endulzante bajo en calorías Splenda ha sido el blanco de acusaciones y controversias por motivo de sus componentes químicos y de las graves consecuencias que estos traen a la salud de aquellos que lo consumen.
El endulzante Splenda es recomendado por distintas organizaciones de la salud con el propósito de reducir el consumo del azúcar y así evitar las calorías que ésta contiene. La sucralosa, principal componente de Splenda, es obtenida por la cloración del azúcar (sacarosa) en la cual se alteran químicamente las moléculas del azúcar y se substituyen tres átomos de cloro por tres grupos hidroxilos; la sucralosa no aporta energía y por lo tanto tampoco aporta calorías, de ahí su popular “valor”.
Parte del debate de la sucralosa y del producto Splenda está dividido en grupos a favor y en contra del endulzante. Por ejemplo, para algunas organizaciones de la salud el sustituir Splenda por azúcar trae consigo beneficios para el cuerpo: (1) mantenimiento y reducción del peso, (2) control de la diabetes, (3) reducción de las caries dentales y (4) reducción del riesgo de obesidad, entre otros.
Por otra parte, aquellos en contra de su uso hacen énfasis en las graves consecuencias de la sucralosa y por ende de Splenda: (1) atrofia del timo, (2) crecimiento del hígado y los riñones, (3) incremento del peso del colon, (4) reducción de la tasa de crecimiento, (5) reducción de las células sanguíneas, (6) aborto, (7) reducción del peso en el feto y la placenta, entre otros.
En un reporte de la administración de alimentos y drogas (FDA) de Estados Unidos, el FDA afirmó que sólo del 11 al 27 por ciento de la sucralosa es absorbida por el cuerpo y el resto es expulsada por excreción. Sin embargo, un estudio del Consejo Japonés de Sanidad y Alimentos afirma que el cuerpo humano es capaz de absorber hasta el 40 por ciento de la sucralosa ingerida lo cual nos llevaría a los efectos mencionados anteriormente.
También es importante tener en cuenta que Splenda no es el único producto comercial que hace uso de esta sustancia. La sucralosa puede ser encontrada en una gran variedad de comestibles, como por ejemplo: mezclas para hornear, goma de mascar, aderezos para ensaladas, mermeladas, frutas y jugos procesados, café y té, gelatinas, productos lácteos y por supuesto, substitutos del azúcar.
Pero según los partidarios de la sucralosa, usted no tiene porque alarmarse. La sucralosa, según ellos, no es tóxica, no es carcinogénica, no causa cambios genéticos, no afecta la reproducción femenina o masculina, no afecta el sistema nervioso central y no afecta la secreción normal de insulina ni el metabolismo de los hidratos de carbono en personas con diabetes.
Muchas de las conclusiones en contra de la sucralosa, son basadas en estudios realizados en animales y de ahí se han realizado proyecciones de lo que sería el comportamiento de la sucralosa en humanos. Por ejemplo, en un experimento realizado en ratas, se comprobó que el consumo de sucralosa afectó rotundamente el índice de crecimiento de las mismas al reducirlo de un siete a un 20 por ciento y también demostró el encogimiento del timo en un 40 por ciento. Asimismo, se encontró que la vida de la sucralosa en el plasma de los conejos es de más de 36 horas, contraria a las dos y cinco horas que se aseguraban anteriormente.
A pesar de las controversias y los distintos estudios realizados en todo el mundo, organizaciones como la Asociación Americana de Medicina (AHA, American Medical Association), la Organización Mundial de la Salud (OMH) y la Academia Americana de Doctores (AAFP, American Academy of Family Physicians) reconocen los problemas que enfrenta este país por la epidemia de la obesidad y por sus consecuencias, costos y la necesidad de hacer algo al respecto. (Estas organizaciones aprueban el uso de Splenda en la página Web del producto, www.splenda.com).
Entonces, ¿a quién creerle? Es importante ser concientes de que igual a cualquier otra controversia siempre existirá un lado a favor y uno en contra. Existen estudios que muestran las graves consecuencias del consumo de sucralosa así como aquellos que indican que el consumir endulzantes como Splenda sólo traería beneficios para la salud.
Es realmente difícil predecir los efectos de la sucralosa pues se afirma que estos sólo son comprobados a largo plazo. Sin duda hoy día consumimos alimentos con un gran número de componentes químicos y artificiales. Puede ser que las dudas sobre la sucralosa y el consumo de Splenda sean certeras y por esta razón debemos angustiarnos. También puede ser que vivimos en un mundo lleno de paranoia sin estar seguros de muchas cosas y por esta razón nos angustiamos sin necesidad.
De todos los productos que nos hacen daño, por lo menos considere que Splenda puede ser una de ellos.
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