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Una fan
Platónico

Por Moraima Guzmán

Sin lugar a duda la gran mayoría de personas han tenido, en algún momento de su vida, un amor platónico; ya sea con algún cantante, actor, o estrella deportiva. Si me preguntasen quién es mi amor platónico, respondería: Rafael Nadal. No muchos han oído de este joven deportista, dada la prueba que cada vez que se lo menciono a alguna amiga, sale con la respuesta: ¿Quién es ese? Pues déjenme decirles que Rafael Nadal es la estrella más joven y popular de tenis en estos momentos.
¿Quién iba a pensar que yo, alguien que jamás ha estado interesada en deportes, salvo uno que otro partido de fútbol, iba a terminar siendo fanática del tenis, el cual tenía el poder casi sobrenatural de hacerme dormir en menos de 30 minutos? Todo comenzó una tarde mientras mi madre veía un partido de tenis en la televisión. Cabe recalcar que (1) el tenis me parecía uno de los deportes más aburridos y (2) nunca miro televisión con mi mamá. Pero en esa ocasión, por cosa del destino, me senté a su lado para tomar una bien merecida siesta. Cual no sería mi sorpresa cuando vi a un joven alto y musculoso, jugando tenis, mientras que el público enloquecido no dejaba de aplaudir.
¿Es esto tenis? ¿Aquel juego que dura interminables horas, y lo más interesante que suele suceder es que alguna que otra pelota golpee al jugador? ¿Y quién era ese aguerrido jugador, con la melena larga y los músculos de hierro? “Un arrogante español”, fue la cortante respuesta de mi madre.
El tiempo pasó, y me encontraba yo vacacionando en la hermosa ciudad de Génova, cuando mi tío prendió la televisión, y grande fue mi sorpresa al encontrarme frente a frente con Rafael Nadal. Sucede que en ese momento se estaba jugando la copa Roland Garros en París, y mi querido “Rafa” era nada y más y nada menos que uno de los semifinalistas. Para hacer la historia corta, Rafa ganó, y no sólo ese torneo, pero el torneo de Montreal y hasta hace poco estuvo jugando en el Abierto de Estados Unidos, donde lamentablemente fue derrotado en la tercera vuelta.
Es increíble imaginar que en tan poco tiempo me fuese a gustar el tenis, pero lo más importante para mí aquí es que gracias a este juego, y específicamente a este jugador, comencé a pasar más tiempo junto a mi familia. Nos sentamos frente al televisor y empezamos una que otra charla animada acerca de lo que nos ocurrió durante el día, o sobre quien ganará el próximo torneo de tenis. Y aunque no siempre estemos de acuerdo, ya que mi madre se niega a admitir que Rafael Nadal es el mejor, no cambiaría por nada nuestras citas frente al televisor.
Debido a que yo vivo en la universidad, ya no tenemos la oportunidad de estar siempre juntos, pero aún así, cada vez que hay algún partido en la televisión, llamo a mi casa para comentar sobre cada jugada y compartir una que otra decepción, y luego comenzamos a hablar sobre cómo me fue en clase, en fin, cosas que nos interesan a todos. ¿Cuál es la moraleja de esta historia? Bueno la verdad no es tanto una moraleja, es más bien un vistazo a nuestra rutina diaria y a la forma en cómo las familias modernas no pasan tanto tiempo juntas como lo hacían antes. En la actualidad, los padres trabajan mientras los hijos estudian. Cuando llegan todos a casa, los padres comen o ven televisión mientras que los hijos hacen tareas o hablan por teléfono. Los fines de semana, los jóvenes salen con sus amigos mientras que los padres hacen una que otra actividad, en fin, “tiempo familiar” es una frase casi extinta en el siglo veintiuno. Rafael Nadal y el tenis hicierono que nuestra familia se uniese un poquito más, quizás otra familia puede encontrar algo que puedan disfrutar juntos; talvez ir al parque, ir al cine, o hacer como mi familia y sentarse a ver televisión. Compartir un momento en familia es una de las experiencias mas satisfactorias que uno puede experimentar en la vida, y esto lo descubrí gracias a un gallardo jugador llamado Rafael Nadal. Gracias.
iam@revistaelite.com

Nota del editor: Nadal fue eliminado en la tercera vuelta del Abierto de los Estados Unidos (U.S. Open) por James Blake, 6-4, 4-6, 6-3, 6-1.

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