Comentario
El Caso Abramoff: se cocen las habas
Por Francisco Javier Nieves
Tengo varias preguntas que rondan mi cabeza, y por más vueltas que le doy, no logro descifrar el caso del Señor Jack Abramoff, quien fungía como cabildero perteneciente al partido Republicano. En pocas palabras la labor de Abramoff, se resume a quien gestiona ideas y leyes ante el Congreso para que sean analizadas y después sean bien aprobadas ó rechazadas.
A Jack Abramoff, se le acusó de delitos que incluyen soborno, evasión de impuestos y conspiración delictiva; de los que se ha declarado culpable. Esta decisión le permitiría a Abramoff, ahora en el centro de la investigación de un gran jurado, reducir su condena de cárcel, sin embargo tendrá que revelar los nombres de quienes fueron sus contactos y receptores de favores en el Congreso de Estados Unidos.
El hecho, sorprende e indigna a la sociedad norteamericana y hace temblar a muchos debido a la magnitud de las contribuciones políticas que el desacreditado cabildero y sus asociados aportaron en los últimos tres años a las campañas electorales de docenas de legisladores; las cuales suman cerca de los dos millones de dólares.
Es sabido que Abramoff y sus socios entregaron $1.7 millones de dólares a las campañas de 200 legisladores y a la campaña de reelección del actual presidente George W. Bush y de su hermano, el gobernador de la Florida, Jeb Bush. Haciendo que esta influencia opacara el alcance de la investigación.
Sin lugar a dudas, todo el mundo se estará preguntando, qué podrá suceder en el futuro; ya que el Departamento de Justicia parece estar enfocado en los tratos de Abramoff, con al menos 20 legisladores y ayudantes legislativos.

Foto: Reuters
Jack Abramoff, el antiguo cabildero republicano, ante el edificio de una corte en Miami, donde se declaró culpable de fraude.
“Éste tiene el potencial de ser un caso de gran alcance y con muchos tentáculos, y uno tendría que preguntarse qué tan lejos quiere llegar el gobierno del presidente George Bush”, apuntó el ex diputado republicano de Georgia, Robert Barr en declaraciones a una cadena de televisión.
Entre los nombres implicados ya se encuentran el antiguo líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes Tom DeLay, los senadores Conrad Burns (Republicano) y Byron Dorgan (Demócrata) y el también republicano Bob Ney, presidente del Comité de Administración de la Cámara de Diputados.
DeLay y Ney, por ejemplo, disfrutaron de lujosas vacaciones en Escocia por invitación de Abramoff, que las pagó con fondos de sus clientes.
Jack Abramoff, tenía importantes vínculos, llegó a ser considerado como un importante factor político en Washington, donde se le atribuyó haber contribuido al nombramiento de funcionarios y haber concedido favores a legisladores. Además, Abramoff, tenía y aprovechó importantes vínculos con algunos de los más importantes ideólogos y activistas conservadores que llegaron a la escena política estadounidense durante la presidencia de Ronald Reagan en los años ochenta.
En este tipo de casos, como es de esperarse –ha sucedido en varios países hispanos– la respuesta a las acusaciones es que “se desconoce el verdadero origen de los aportes”. Este caso, me hizo recordar muchos más que han sonado en la última década: “Los Amigos de Fox” en México, Pinochet en Chile, Fujimori en Perú, Chávez en Venezuela, entre otros; lo que me obliga a concluir que “en todos lados se cocen habas”.
Por lo pronto, políticos e integrantes de la campaña por la reelección de Bush anunciaron que entregarán las donaciones recogidas por Abramoff a Instituciones y Asociaciones de Salud; entre ellas, la Asociación Cardiaca Estadounidense (por si acaso algún ciudadano le da la “chiripiolca” ante tal noticia).
Tal vez el “error” Abramoff, que le significó estar en la mira del Departamento de Justicia, fue el haber otorgado concesiones para casinos a indígenas a cambio de dinero.
Mi duda es:
¿Acaso no son los mismos indígenas, nativos americanos?¿Por ser indígenas, carecen de derechos a un negocio?; ¿Estarán subyugados los indígenas norteamericanos al igual que en nuestros países?
Me pregunto si el IRS, Internal Revenue Service, por sus siglas en inglés, que es el organismo autorizado para recaudar impuestos, ha modificado sus leyes para que cualquier persona (incluyendo ilegales que vivan en EU) puedan obtener una licencia para abrir un negocio y un TAX ID (número para impuestos), siempre y cuando, realicen sus debidas declaraciones anuales y paguen sus impuestos.
Entonces ¿Cual era la verdadera traba para que estos indígenas no obtuvieran dicha concesión?
Con información de The Washington Post.
