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Un discurso por el estado del medio ambiente
Por Alejandro Leal
Al cerrar el 2005, las noticias se enfocaban, entre otros asuntos particulares, en el paro de Nueva York, en el aniversario del tsunami en Asia, y en la nominación a la Corte Suprema del juez Samuel Alito, Jr., por parte del Presidente Bush.
Aunque una de esas tres noticias, de las tantas sucedidas hacia el final de 2005, estuvo relacionada con el medio ambiente, en realidad, la noticia más importante pasó desapercibida: Resulta que el 2005 fue el año durante el cual se registraron las temperaturas más altas a nivel global desde que se inició la recolección de tales datos en 1890.
Climatólogos del Instituto Goddard para los Estudios Espaciales (GISS por sus siglas en inglés) anunciaron sus resultados después de haber evaluado la temperatura promedio de la superficie terrestre y de haberla comparado con datos de años anteriores.
Antes del 2005, el año más caluroso había sido el 98 cuando se presentó una fuerte corriente de agua caliente debido al fenómeno de El Niño. Lo que tiene asombrado a los científicos de la NASA es que las temperaturas alcanzadas el año pasado no tuvieron ninguna relación con fenómenos como éste. Estos resultados indican que hay una fuerte tendencia al calentamiento, la cual ha incrementado las temperaturas globales en 0.6 grados Celsius (1 grado Fahrenheit) desde 1970.
El calentamiento global del siglo pasado fue de 0.8° C, aproximadamente 1.4° F.
“Los cinco años más calientes del último siglo ocurrieron en la última década”, dijo James Hansen, el director del GISS, en un comunicado. “En orden, son, el 2005, luego 1998, el 2002, 2003 y 2004”.
En sí, la noticia de que el 2005 fue el año más caliente del último siglo no debería sorprender a nadie. El calentamiento global es una tendencia climática real; el dilema, al que apuntan varios expertos es si éste fenómeno, que afectará severamente el ecosistema global, es una tendencia natural que hace parte de un patrón mayor de calentamiento y enfriamiento que siempre ha existido en el planeta, o si esta siendo provocada por la contaminación, resultado de las tecnologías desarrolladas por el hombre.

Foto: NBC
En el discurso del “Estado de la Unión”, el Presidente Bush habló de reducir la “adicción al petróleo” que existe en Estados Unidos.
Para el cierre del 2005 se presentaron otras noticias relacionadas al tema; por ejemplo, a mediados de octubre, el gobernador del estado brasileño de Amazonas declaró un estado de calamidad pública por la severa sequía que afectó la cuenca del Amazonas. Lagunas enteras se evaporaron, las altas temperaturas acabaron con las cosechas y la pesca; además, se presentó un incremento en los incendios forestales, y por la falta de agua, se vió afectado el transporte, que por lo general se hace en bote. En fin, el aumento de la temperatura global trajo un sin número de problemas a la región.
Científicos, entrevistados por el New York Times, afirmaron que la sequía en el Amazonas se debió al mismo incremento en la temperatura del mar caribe que sirvió como impulso para el Huracán Katrina.
Si esto es así, y tal como temen los científicos, el calentamiento global estuvo detrás de la sequía, y el 2005 habría marcado el inicio de una nueva época de menos lluvias, en una región donde se encuentra un cuarto del agua mineral del mundo.
Por otra parte, evidencias encontradas por otro grupo de científicos, ha relacionado el calentamiento global con la proliferación del hongo quítrido, un tipo de hongo que ha extinguido a varias especies de ranas en las selvas de centro y sur América.
El resultado del análisis de varias de estas observaciones, que fueron publicados en la edición de enero de la revista Nature, explica que existe un patrón de aparición del hongo en lugares distanciados del planeta, cosa que no hubiese podido ocurrir por simple coincidencia.
Al parecer, el calentamiento global ha creado condiciones favorables para la reproducción del hongo: entre más calurosa este la atmósfera genera mayor evaporación, lo que crea nubes que obstruyen el sol. Estas hacen que la temperatura baje durante el día y se mantenga durante la noche, con lo que se establecen las condiciones necesarias para la aparición del hongo.
Sin embargo, varios científicos han criticado el estudio, realizado por J. Alan Pounds, biólogo del Bosque Nuboso Eterno de Monteverde, en Costa Rica, argumentando que las conclusiones fueron deducidas sobre evidencia circunstancial, y que a partir de ellas se han establecido declaraciones definitivas que vinculan el calentamiento global, el hongo y la desaparición de las ranas. Según éstos, existen otros factores han contribuido a la desaparición de éstas especies, que no están necesariamente ligados con el calentamiento global, sino que tienen que ver con factores como la capacidad de propagación del hongo y la supervivencia de estos anfibios.
A pesar de estos argumentos en contra del planteamiento inicial, el trabajo ha despertado un debate sobre la profundidad del impacto que el calentamiento global está ejerciendo en los ecosistemas del planeta.
En el país el debate en cuanto al tema ha generado gran controversia. Según el New York Times, hacia finales de enero, seis antiguos directores de la agencia para la protección al medio ambiente (EPA, por sus siglas en inglés), dijeron que la administración del Presidente Bush debía “actuar con mayor agresividad para limitar la emisión de gases productores del efecto invernadero, vinculados al cambio climatológico”. Cinco de los seis antiguos jefes, ocuparon sus cargos durante presidencias republicanas, haciendo más pronunciada la queja contra la administración actual.
Desde el 2001, no se han introducido propuestas de ley que busquen reducir la emisión de gases productores del efecto invernadero, por ejemplo el carbono, del que se especula está causando el calentamiento global.
Por su parte, la queja del actual director del Instituto Goddard para el Estudio Espacial, mencionado en el inicio del comentario, James E. Hanesen, en la que asegura que han intentado prohibirle hablar sobre la importancia de reducir la emisión de gases generadores del efecto invernadero se suman a la controversia que ha generado el tema del calentamiento global en relación con las pocas medidas tomadas al respecto de parte de la administración Bush.
En cuanto a la queja de Hanesen, según reportes en varios diarios a propósito del tema, han revelado que la oficina de relaciones públicas de la administración espacial fue intervenida por oficiales de alto rango para “revisar” todo contacto que Hansen tuviera con el público; sus cátedras, sus discursos, sus entrevistas y ensayos publicados en la página web del instituto.
Con todo estos antecedentes, cuando el Presidente aparece ante el público para dar su discurso anual del “Estado de la Unión”, en el que dice que la nación es “adicta al petróleo” y que para reducir dicha adicción es necesario desarrollar nuevas tecnologías, resulta difícil creer que su gobierno no esté dedicado a buscar cómo reducir la emisión de gases y la dependencia en combustibles contaminantes. Lo interesante es que es el mismo mensaje que se ha comunicado año tras año, y mientras tanto, la gasolina sube y sube; las compañías petroleras, tal como Exxon Mobil, siguen reportando ingresos récord; y el medio ambiente sigue sufriendo por las emisiones que generan los motores que mueven nuestra economía.
