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Enero, 2006 | Contact | Archivos | About Us | Media

Entrevista Néstor Cobos: Un hombre y un río
Por Sasha Herrera

Estar al lado de Néstor Cobos por un par de horas es pasar al otro lado del espejo, como Alicia, en el país de las maravillas. En este caso, el espejo cinematográfico representado por la división entre el espectador y la pantalla; o más exactamente, entre el espectador y el mundo minucioso y desconocido que se encuentra detrás de una película.

En una entrevista, en la que los entrevistadores se convirtieron en entrevistados, y al mismo tiempo en personajes de un “improvisado” Reality Show, dirigido por un hombre-cámara, Néstor Cobos habló de su primera película: “Un hombre y un río”, estrenada en Atlanta el 7 de enero en el cine Mireles, y de sus proyectos en esta ciudad.

¿De dónde nació la idea de hacer una película?
Néstor Cobos: La película está basada en la novela de un escritor ecuatoriano, Horacio Hidrovo Velásquez, que lleva el mismo título “Un hombre y un río”. Con motivo del centenario del escritor, la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí de Ecuador, decide hacer un homenaje al autor: una película. Me llamaron para dirigirla, y fue así como nació este proyecto, que es una versión libre de la novela, con guión de Franklin Briones.

¿Cual es la historia de “Un hombre y un río”?
NC: Es la historia de dos familias, los Rosado y los Vinces, quienes se matan por culpa de un chancho. Rosaura y Valentín Vinces, después de 15 años, regresan al campo, en busca de su padre: Celestino Vinces, durante su búsqueda, un pasado violento y trágico renace, marcado especialmente por la presencia del único sobreviviente de los rosado, Rosadito.

¿Cuáles son las problemáticas generales reflejadas en la película?
NC: Hay varios puntos que toca la película. La soledad; los viejos se quedan solos, que es el caso del protagonista, Celestino; el otro, es la migración de los campesinos a la ciudad; o en otros casos, los que pueden a otros países en busca de un futuro mejor.

Foto: Alejandro Leal / Revista Elite

El director Néstor Cobos detrás y frente a una cámara.
¿Entrevistador y entrevistador?.


En el caso de la película, los dos tipos de migración son tratados; ambos desencadenados por la violencia creada en el campo y que aparece por diferentes motivos: los animales, la tierra; y en general, por los problemas sociales que enfrentan nuestros países.

En la película se refleja el desarraigo. Por ejemplo, el personaje de Valentín, hijo de Celestino, se va para Estados Unidos, pero llega haciéndose el gringo, por la idea que se tiene, de que si son extranjeros, serán atendidos mejor. El mensaje, en este caso es que, ¡sí!, está bien salir, pero lo importante es no perder el arraigo, la identidad, no olvidarnos de lo que somos.

El caso de Rosaura, la hija de Celestino, es un poco diferente. Ella se va a la ciudad, forma una familia, pero nunca les habla a sus hijos de su pasado. No quiere saber del campo por la violencia que sufrió.

Otro tema que trata la película es la tradición oral, como eso se ha perdido: ya no le contamos nada a nuestros hijos. En “Un hombre y un río”, se pretende recobrar esa parte a través del personaje del niño, el hijo de Rosaura.

Cuando leí la sinopsis de la película, me di cuenta que el río es una parte muy importante: ¿Qué papel juega el río?
NC: el río es la comunión entre el hombre y la naturaleza, no es el patio trasero al que le votamos basura. Hay que cuidar la naturaleza, el agua. En la película, cuando Celestino quiere morir se tira al río, pero se salva, alguien lo rescata. En ese momento, Celestino se purifica y hace una reflexión importante a través del diálogo con este personaje.

¿Podría verse eso que estas diciendo como un mensaje ecológico?
NC: Sí, un mensaje ecológico disfrazado en la vida de Celestino. El río para el campesino es la vida y para el hombre, el agua lo es todo. Para el campesino, el río es su transporte, su comida, etcétera. El rió le da todo, y sin embargo, el hombre lo mata. De alguna manera, el hombre es un asesino, esto debería ser visto así, pero no lo es.

¿Cuáles son tus proyectos en Atlanta?
NC: Me gustaría enfocarme hacia la realización de televisión. Cuando uno esta en Colombia, cree que Estados Unidos es la maravilla en la realización de TV, pero no es así, Colombia está mucho mejor en ese aspecto. Por eso, nuestro país, está en la mira de canales como Telemundo: tenemos buenos productores y realizadores, talento, buenos sitios – y lo mejor – es más barato.

La idea, si las cosas salen, porque yo pienso que no hay que forzar nada, sería montar una productora para hacer programación y producir localmente para la comunidad. Canales como Univisión o Telemundo, se olvidan de las cosas locales, y pienso que hay que trabajar esa parte.

Nos han dicho que has tenido conversaciones con el canal local Georgia TV: ¿hay algo en concreto?
NC: Por ahora han sido solo presentaciones. Yo creo que eso se va dando, y depende de muchas cosas.

¿Cuál fue el reto más importante en la realización de “Un hombre y un río”?
NC: El reto más importante fue no tener actores y personas profesionales para la realización de la película, principalmente por la falta de recursos. Yo hice todo; y fue doble trabajo: el trabajo que de por sí tiene una película, y aparte enseñarle a cada una de las personas que participaron como actores y detrás de cámaras.

Finalmente, ¿Por qué hacer cine?
NC: Porque la vida no es amasar fortunas sino hacer lo que a uno le gusta. Claro que para hacerlo, hay que aportar bastante y cuesta.

La crítica:
“Un hombre y un río” es principalmente una película con mucho merito: un director que se arriesgo a contar una historia sin recursos, sin personas “calificadas” y que lo logró. Unos paisajes bellísimos y una muy buena fotografía, son algunos de los aspectos que sobresalen en la primera película de Néstor Cobos.

sasha@revistaelite.com
Entrevista por Sasha Herrera y Alejandro Leal

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