Aceptamos que hemos infringido la ley
norteamericana al traspasar sus fronteras de forma ilegal,pero lo que
no ven es que ha sido en causa justa y en busca de un mejor porvenir,
pero no nos aceleremos tan pronto, es por seguro que la propuesta hecha
por la legislatura tardará mucho tiempo en convertirse en
ley, de hecho si se llegase a convertir en realidad, estén
por seguros que los subcontratistas emplearan gente
“ilegal” para hacer su bardita, ¿o
quién piensan ustedes que va a realizar el trabajo rudo?
¿Italianos, Alemanes, Gringos, Españoles,
Ingleses u otro semejante? Tal vez sus compañías
constructoras sí, pero la mano de obra, consideren un hecho
que será latina. Mientras tanto que aprovechen los paisas a
adentrarse a este el país de los sueños.
Sueños que para muchos se hace una realidad, pero para otros
es el comienzo de la peor de sus pesadillas. Pero po’s
qué se le hace dijo la Macrina.
Yo creo que es imposible acabar con la corrupción, a veces
nosotros mismos la fomentamos al dar y ofrecer las famosas
“mordidas”. El narcotráfico es otro
factor que se le escurre entre las manos cual si fuese agua a nuestro
gobierno, este rubro es un delito que garantiza ganancias millonarias y
por ende búsqueda de territorios, líderes de
carteles, picaderos, borregos, mulas, etcétera,
etcétera.
Es algo que acarrea la avaricia y poder, y será algo muy
difícil de erradicar, quizás nunca se logre. Con
casi 200 millones de consumidores y una cifra de negocios que sobrepasa
los 320 mil millones de dólares, es un
“monstruo” difícil de liquidar
(según la Organización de Naciones Unidas.)
Pero si eso es malo, peor todavía resulta el reporte de que
grupos de narcotraficantes en México desplazan a los de
Colombia en el control del trasiego de cocaína a Estados
Unidos, donde además ahora son también
responsables de su venta. Es por eso que miembros de corporaciones
policíacas, ex comandantes, ex judiciales, y
demás oficiales, se vean involucrados en el crimen
organizado, como el famoso caso de los “Zetas” que
todos conocemos.
Otro punto a mencionar es la deserción de estudiantes a
nivel secundaria, que cegados por el brillo del dólar, y
apantallados por trocas perronas que sus compas llevan al terre, y
gastan a dar y desear en sus lugares de origen. Provocando la ruptura
educacional de miles, que acá vienen a aprender de forma
mocha el idioma, que a la hora de ganar dinero se olvidan de seguir
estudiando, dejándose caer a un bajo nivel
académico. Otros tantos que por falta de empleo se aventuran
al país de “Alicia en las Maravillas”,
en busca de un sueño, que en ocasiones para algunos
desdichados se convierte en la peor de sus pesadillas. Foto:
stock.xchng
El muro no está en la frontera, ni el gobierno americano es
xenofóbico, el muro es una muralla invisible que existe en
nuestro país, la cual no permite el crecimiento y
desarrollo; y como se dice, “para muestra, basta un
botón”.
Según datos estadísticos del Instituto Nacional
de Estadística Geografía e Informática
(INEGI) ocho de cada 10, hombres y mujeres de 15 años y
más se encuentran en rezago educativo en las
áreas rurales; cuatro de cada diez en ciudades de
más de 100 mil habitantes; existe una deserción
escolar de cinco por 100 a nivel primaria, de 15 por 100 en nivel
secundaria, de profesional medio, con un aumento de 25.1 por ciento a
29.8 por ciento y de nivel bachillerato de 17.4 por ciento a 18.1 por
ciento.
La cadena televisiva CNN, anunció en su edición
nocturna en días pasados que el 42 por ciento de los
inmigrantes indocumentados en EEUU, son menores de 15 años y
no terminaron la educación secundaria, lo cual se considera
como nivel básico en el país. Según la
SEP (Secretaría de Educación Pública)
se calcula que existen en México unos 6.4 millones de
personas que son analfabetas.
Conforme a información del INEGI, para antes de los
años noventa el factor de emigración hacia
Estados Unidos, era del 17.2 por ciento del total de la
población, para el año 1999 se
incrementó al 25.7 por ciento, para el 2002 26.4 por ciento,
y para el 2005, por fuentes del Departamento de Inmigración
Norteamericana, calculan que unas 900 mil personas trataron de cruzar
la frontera al lado americano.
En la base de datos del INEGI muestra que el estado con mayor
expulsión migratoria es Guanajuato, seguido por Jalisco y
Michoacán. Cuando para entonces el actual presidente Vicente
Fox Quezada, era Gobernador, nombró a este estado
“Tierra de Oportunidades” irónicamente
el estado de Guanajuato pasa de ser estado de oportunidades a
“Tierra de Migrantes”.
Otro punto por mencionar es el del comunicado que realizó la
Secretaría de Desarrollo Social en México, D.F.
donde informan que unos dos millones de trabajadores mexicanos se
encuentran en condiciones críticas de ocupación,
cifra que representa el nueve por ciento del total, según un
informe difundido por la dependencia.
“Las presiones sobre el mercado de trabajo han sido
absorbidas en buena medida por la precariedad de los trabajos
disponibles”, dice el documento elaborado por la
subsecretaría de Desarrollo Urbano. En porcentaje, las
cifras de 2005 equivalen a las de 2004.
Los empleados en condiciones críticas son aquellos que
trabajan más de 48 horas semanales y ganan menos de dos
salarios mínimos (unos $8 dólares diarios) o que
laboran 35 horas con un sueldo inferior a un salario mínimo
(cuatro dólares).
Piensen ustedes que con sueldos como estos a comparación de
los sueldos que recibe un trabajador ilegal dentro de los Estados
Unidos con un promedio de unos $8 dólares por hora, es por
demás lógico que el factor migratorio
será siempre una opción para quienes buscan un
mejor de nivel de vida.
Entonces, ¿de qué lado está el muro?